La compañía
Kinti Systems, casa de software en Ecuador
Somos una compañía de software ecuatoriana. Construimos herramientas de gestión para negocios que venden, compran y declaran aquí.
Por qué existimos
Un negocio pequeño en Ecuador tiene las mismas obligaciones que uno grande: el mismo SRI, el mismo plan de cuentas, los mismos plazos. Lo que no tiene es el presupuesto de un sistema corporativo ni el equipo para operarlo. Kinti existe para cerrar esa distancia: herramientas de nivel corporativo a un precio que un negocio de verdad puede pagar.
MERP
MERP es nuestro producto y es donde está puesto casi todo lo que hacemos. Es un sistema de gestión modular: enciendes lo que usas, y lo que hagas en un módulo aparece donde tiene que aparecer en los demás. Una venta mueve el inventario, genera su asiento y queda esperando el cobro, sin que nadie vuelva a teclear lo mismo.
Lo que viene
Trabajamos en más cosas además de MERP. No las vamos a anunciar aquí hasta que existan y se puedan usar: una compañía de software se juzga por lo que entrega, no por lo que promete.
Cómo trabajamos
Decimos lo que no está hecho
En este mismo sitio verás qué módulos están en beta y qué pestañas todavía no existen, con su nombre. Es más barato perder una venta que ganarla con una promesa que no se sostiene.
Tus datos son tuyos
La Caja Fuerte cifra en tu equipo y no podemos leerla ni queriendo. Los cuerpos de las peticiones viajan cifrados. Y si te vas, tus comprobantes siguen ahí el tiempo que la ley exige.
Se escribe el manual
Hay 31 guías escritas dentro del producto, pantalla por pantalla. Cuando cambiamos algo que tú ejecutas, la guía de ese módulo se actualiza en el mismo cambio.
Datos de la compañía
- Razón social
- KINTI SYSTEMS S.A.S.
- RUC
- 0195176736001
- País
- Ecuador
- kinti-systems
Hablar con nosotros
Nos cuentas a qué te dedicas y vemos juntos qué tiene sentido encender. No hay un formulario: escribe por WhatsApp y contesta una persona.
Pruébalo con tu propio negocio
14 días, sin tarjeta y sin condiciones. Si no te sirve, no hiciste nada más que mirar.